Existen algunas características comunes en los casos en los que un progenitor decide denunciar al otro acusándolo de abusar sexualmente de sus hijos. En muchos de estos casos los padres se encuentran en una lucha por la custodia compartida, en otros casos simplemente uno de los padres quiere alejar de la vida del otro a sus hijos.
El dolor emocional que sufre un padre inocente acusado por violar a sus hijas o hijos es difícil de describir. La falta de escrúpulos de quien realiza una denuncia falsa y hace creer a sus hijos que han sido violados por su propio padre debería ser severamente castigada. Demostrar que una persona de manera deliberada ha realizado una denuncia falsa es tremendamente difícil, aunque no imposible si se hace con la ciencia en la mano.
No es este el lugar para dar las claves exactas o las características del modus operandi de quien realiza un falso testimonio de abuso sexual infantil. Dichos datos deben permanecer en la comunidad científica de la mano de los especialistas en Psicología del Testimonio y de memoria de testigos víctimas menores de edad. A pesar de esto, se indican algunas de las características más relevantes de estos testimonios inventados:
- La edad de los menores en el momento de la comisión de los supuestos hechos se suele encontrar por debajo de los 6 años.
- La primera revelación suele ser al progenitor que denuncia.
- El progenitor que denuncia lleva a los menores a diferentes médicos, pediatras y psicólogos con el objetivo de confirmar los abusos.
- El progenitor que inventa los abusos no siente alivio cuando se le indica que a sus hijos no les ha pasado nada.
- En ocasiones los menores generan una falsa memoria, creyendo recordar hechos que jamás sucedieron. En estos casos aportan un relato amplio en la prueba preconstituida que se lleva a cabo en los juzgados.
¿Qué puedo hacer como abogado? Revisión de la prueba preconstituida y de todo el expediente.
Se realizará una revisión de la grabación de la prueba preconstituida, del informe de credibilidad y de todo el expediente y, si es viable, se aceptará el caso. Es decir, si se observa que la memoria del menor no proviene de su propia experiencia, de su propia memoria, se adjuntará un presupuesto y se comenzará el encargo. De lo contrario, no se aceptará llevar a cabo ningún servicio.
Revisión de prueba preconstituida.
Se revisará cada palabra que aporte el menor desde la Psicología del Testimonio y se analizará la cronología de los acontecimientos narrados, teniendo en cuenta la edad del menor en el momento de la prueba y en el momento de la comisión de los supuestos hechos. Se estudiará, entre otros muchos aspectos, la congruencia entre lo narrado y el modus operandi de las personas que realizan incesto, los errores de omisión y de comisión en el relato, la manera de preguntar del psicólogo, etc.
Un número muy preocupante de pruebas preconstituidas están mal realizadas, el psicólogo puede desconocer el protocolo de entrevista o realizar preguntas sugestivas al menor.
Revisión del informe de credibilidad.
Se analizará con detalle los criterios de credibilidad que se aporten en el informe, su metodología, su base científica y sus limitaciones. (Recuérdese que el único competente para pronunciarse sobre credibilidad es el tribunal, nunca el perito).
Un alto número de informes de credibilidad están mal hechos. Aplican métodos con un alto porcentaje de errores que dan lugar a conclusiones sesgadas.
Revisión de todo el expediente.
Se analizará con sumo detalle todo el expediente judicial. En estos casos tienen una gran importancia las denuncias en sede policial y judicial, los informes de tutores y profesores del colegio de los menores supuestamente víctimas, así como los informes de pediatría y de salud mental.
| Si como abogado deseas saber más, te aconsejo asistas a los cursos sobre Psicología del Testimonio que llevo a cabo en el Ilustre Colegio de la Abogacía de Madrid. En dichos cursos se dan claves, entre otros muchos aspectos, para preguntar al perito de la parte contraria. Si deseas consultarme tu caso, no dudes en contactarme en el 679 07 58 56. |





