Madrid, 2004 en algún Centro Penitenciario de la Mancha

Durante la realización de un taller en prisión, algunos internos que se encontraban cumpliendo condena por agresión sexual a víctimas desconocidas, me enumeraron una serie de “consejos” para evitar que yo misma fuera víctima de violación. Les pregunté así mismo que me comentaran situaciones en las que ellos vieron que no podían llevar a cabo el ataque sexual y cambiaron de opinión, desistieron o huyeron.

Los consejos fueron escritos en mi cuaderno y los reproduzco a continuación:

1. Nunca vayas sola por un lugar donde no haya nadie.

2. Si te coge alguien dile que tienes Sida.

3. Haz que hablas por teléfono con alguien y haz como que le dices dónde estás.

4. No vayas por sitios sin casas cerca.

5. No te metas por calles que tienen muchos árboles. Pues, aunque grites no te van a oír.

6. Entra muy rápido en el portal.

7. Cierra muy rápido la puerta del portal si es de esas que pesan.

8. Ve por calles donde haya cajeros, porque donde hay cajeros suele haber cámaras.

9. Mejor ve por parques donde estén haciendo botellón y te puedan oír.

10. En unas fiestas de pueblo, no vuelvas nunca sola.

11. No vayas muy cargada de libros, cajas, bolsas…porque esto se hace perder capacidad de movimientos y reacción.

12. Haz cursos de defensa personal.

13. Ruth, cumplir años. Eso te librará.

14. Ruth, nadie te librará. Si alguien te quiere coger lo hará. (El interno que dijo esto cumplía condena por más de 30 agresiones sexuales, aunque él confesaba que fueron unas 150. Quizá sea el consejo más útil de todos cuantos me dieron ese día. ¿Enseñar a las mujeres a que no las violen o enseñar a los hombres a no violar?).

*Téngase en cuenta que la inmensa mayoría de las agresiones sexuales que se producen en España son realizadas por agresor conocido por la víctima. Los anteriores consejos fueron dados por presos cuyas víctimas eran mujeres desconocidas.

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