Un psicólogo ha tratado a mi hijo y dice que he abusado sexualmente de él.
Si un psicólogo clínico ha estado realizando terapia a nuestro hijo y ha elaborado un informe donde dice que el menor está siendo abusado, es posible que nos llegue una citación para ir a declarar como investigados.
Los psicólogos tienen la obligación de comunicar a las autoridades pertinentes cuando tienen sospechas de que un niño está siendo víctima de violencia sexual.
Es habitual que uno de los progenitores lleve a terapia a su hijo sin el consentimiento del otro progenitor. Generalmente, los psicólogos no podemos hacer terapia ni evaluar a los menores sin el consentimiento de los dos progenitores, pero hay excepciones.
El problema viene cuando el psicólogo en cuestión no es un psicólogo forense y mucho menos tiene formación en Psicología del Testimonio.
Un psicólogo clínico no puede realizar evaluaciones forenses de personas con las que esté haciendo terapia. Nuestras guías de actuación y nuestros colegios profesionales no se cansan de recordarlo.
Durante la terapia, el menor puede desarrollar falsos recuerdos a través de las preguntas mal formuladas que puede hacer el clínico.
En ocasiones, muchos psicólogos insisten sesión tras sesión hasta que consiguen que el menor diga que fue abusado. Confunden el intento de obtener un relato con una entrevista mal practicada que puede dar lugar a un testimonio erróneo. Si el menor ha sido víctima de algún tipo de delito, un método no adecuado de obtención de su relato puede provocar que el menor introduzca hechos que nunca sucedieron (así se pasa en ocasiones de”tocamientos” a “penetraciones”, con la correspondiente subida de pena).
El testimonio que aporta el menor durante la terapia debe haber sido grabado en su totalidad para comprobar que no se han hecho preguntas sugestivas ni directivas y que se ha aplicado el protocolo específico que seguimos los psicólogos forenses.
Los dibujos del menor, el uso de muñecos y de juegos está completamente desaconsejado en el contexto legal, pues sugiere a los menores hechos que puede que jamás ocurrieran. Desarrollar falsas memorias es, por desgracia, habitual en este tipo de casos.
Recuerde que la psicología clínica y la psicología forense son especialidades diferentes y que para presentar un informe psicológico forense en un juicio debe tenerse formación académica y experiencia justificada y correctamente acreditada en psicología forense. Si además se está presentando un informe donde se está dando “credibilidad” al testimonio de un menor, se debe tener formación adicional en Psicología del Testimonio, tal y como nos recuerda el Anteproyecto de Ley de Enjuiciamiento Criminal.
Si usted necesita que se revise un informe psicológico presentado al juzgado por parte de un psicólogo privado sobre supuesto abuso sexual a un menor, no dude en contactarme. Revisaré el mismo y estudiaré la posibilidad de realizar un contrainforme o una revisión total del caso.





